-
- Retira el polvo y la suciedad: En superficies de exterior, barre con frecuencia para evitar que la acumulación de tierra o arena raye la piedra.
- Lavado suave: Utiliza agua limpia y un jabón de pH neutro. Evita el uso de limpiadores ácidos, cloro o productos abrasivos que puedan dañar la textura y el color natural de la piedra.
- Aplicación de Sellador Protector
- La laja es un material poroso, lo que significa que puede absorber humedad, grasa o manchas con facilidad.
- Se recomienda aplicar un sellador hidrófugo o antimanchas especializado para piedra natural al menos una vez al año (o cada dos años en áreas de bajo tráfico). Esto crea una barrera invisible que repele el agua, previene la formación de hongos y facilita la limpieza.
- Prevención y Cuidado en Exteriores
- Si está instalada en zonas expuestas a la intemperie, revisa periódicamente las juntas y los drenajes para evitar estancamientos de agua prolongados.
- En caso de derrames accidentales (como aceites o líquidos pigmentados), límpialos de inmediato para evitar que penetren en los poros de la piedra.
Con estos simples cuidados, tu laja decorativa conservará su carácter, textura y elegancia natural, luciendo como el primer día durante décadas.